¿Sabías que muchas fallas mecánicas no hacen ruido, no vibran de forma evidente y no se ven a simple vista, pero aun así están destruyendo tus equipos lentamente?
En la industria, el calor anormal es una de las primeras señales de advertencia antes de un fallo mecánico grave. El problema es que, sin termografía, ese calor pasa desapercibido hasta que ocurre el paro no programado.
Aquí es donde la termografía infrarroja se convierte en una herramienta clave del mantenimiento predictivo. Con cámaras termográficas FLIR es posible detectar fallas mecánicas que ningún otro método identifica a tiempo.
En este blog te mostramos 5 fallas mecánicas que solo pueden detectarse de forma confiable con termografía, cómo afectan a la industria y cómo FLIR ayuda a prevenirlas.
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Fricción anormal en rodamientos
El problema
Los rodamientos son componentes críticos en motores, bombas y ventiladores. Cuando existe lubricación deficiente, desgaste interno o contaminación, la fricción aumenta.
El inconveniente es que:
- No siempre genera ruido inmediato
- La vibración puede ser mínima en etapas tempranas
- El daño avanza silenciosamente
Cómo lo detecta la termografía
La fricción genera incrementos de temperatura localizados que solo son visibles con una cámara termográfica.
Con FLIR se identifican:
- Puntos calientes en rodamientos
- Diferencias térmicas entre rodamientos similares
- Evolución del daño en inspecciones periódicas
Caso de uso
En una planta de alimentos, una cámara FLIR permitió detectar un rodamiento 18 °C más caliente que los demás. Se realizó mantenimiento planificado y se evitó un paro de línea.
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Desalineación de ejes y acoples
El problema
La desalineación mecánica provoca:
- Esfuerzos adicionales
- Desgaste prematuro
- Incremento del consumo energético
Muchas veces no es evidente durante la operación normal.
Cómo lo detecta la termografía
La desalineación genera calor irregular en acoples, ejes y soportes.
Con cámaras FLIR es posible:
- Visualizar patrones térmicos anómalos
- Comparar antes y después del alineado
- Confirmar la corrección del problema
Caso de uso
En una planta de manufactura, la termografía FLIR evidenció un acople con sobrecalentamiento asimétrico. Tras el realineamiento, la temperatura se normalizó y se redujo la vibración.
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Sobrecarga mecánica en motores
El problema
Cuando un motor trabaja fuera de su rango nominal:
- Aumenta la temperatura
- Se reduce su vida útil
- Crece el riesgo de fallo eléctrico y mecánico
El operador puede no percibir el problema hasta que el daño es irreversible.
Cómo lo detecta la termografía
La termografía permite identificar:
- Calentamiento excesivo del estator
- Diferencias térmicas entre fases
- Pérdidas de eficiencia mecánica
Las cámaras FLIR muestran el problema en tiempo real.
Caso de uso
En una bomba industrial, FLIR detectó un incremento térmico constante asociado a sobrecarga mecánica. La corrección del proceso evitó la quema del motor.
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Microfricción en componentes críticos
El problema
Las fallas incipientes no siempre son visibles:
- Microdesgastes
- Contactos defectuosos
- Fricción localizada
Estas fallas evolucionan lentamente hasta generar paros inesperados.
Cómo lo detecta la termografía
Con cámaras de alta sensibilidad térmica FLIR se pueden detectar:
- Diferencias mínimas de temperatura
- Puntos calientes muy localizados
- Fallas en etapas tempranas
Caso de uso
En una línea de producción continua, la termografía FLIR permitió identificar microfricción en un soporte mecánico antes de que colapsara el sistema.
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Fallas mecánicas progresivas por falta de mantenimiento
El problema
Sin monitoreo térmico:
- Las fallas avanzan sin control
- El mantenimiento se vuelve reactivo
- Los costos se disparan
Cómo lo detecta la termografía
La termografía, apoyada con software FLIR, permite:
- Comparar imágenes históricas
- Analizar tendencias térmicas
- Priorizar activos críticos
Caso de uso
En una planta industrial, el análisis histórico con software FLIR permitió programar mantenimientos antes de un fallo mayor, reduciendo paros no programados.
La mayoría de las fallas mecánicas no ocurren de forma repentina: se manifiestan primero como calor anormal.
La diferencia entre un paro no programado y una intervención planificada está en medir, analizar y actuar a tiempo.
La termografía FLIR no solo detecta problemas: protege la continuidad operativa, reduce costos y extiende la vida útil de los equipos.
¿Vas a esperar al fallo… o vas a medir el calor antes de que sea tarde?
La termografía infrarroja con FLIR permite detectar fallas mecánicas en etapas tempranas, reducir paros no programados y extender la vida útil de los activos industriales.
Agenda una asesoría técnica con SEISA y lleva la termografía a tu planta con el respaldo de especialistas en mantenimiento predictivo.


